Entrevista Fernando Gago

Podólogo

Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

El estudio biomecánico revela datos sobre los movimientos que realizan especialmente los miembros inferiores y cómo éstos afectan al cuerpo en su conjunto.

Están indicados para cualquier paciente, con alguna patología o simplemente como método de prevención.

En el Hospital victoria Eugenia contamos con un equipo multidisciplinar que posibilita ofrecer al paciente la solución más beneficiosa.

¿Qué es un estudio biomecánico?

Un estudio biomecánico es una herramienta que tiene el podólogo, entre otros profesionales sanitarios, a través de la cual podemos averiguar qué movimientos realiza el cuerpo, y en especial los miembros inferiores, tanto en posición estática como en dinámica.

¿El fin de su realización siempre es la utilización de plantillas?

No siempre. Aunque el tratamiento con soportes plantares o plantillas suele ser el más indicado en este tipo de estudios, alcanzando altos niveles de eficacia, suele ir acompañado en numerosas ocasiones por un proceso de rehabilitación dirigido por un fisioterapeuta u osteópata, siendo a veces éste último la única opción de tratamiento viable. En los deportistas, por ejemplo, a veces la terapia únicamente consiste en cambiar algún gesto técnico o hacer correcciones en la técnica de carrera.

Como podólogo mi labor es tratar de corregir o paliar los problemas derivados de una mala pisada, para lo cual debemos entender el cuerpo como un conjunto, siendo necesario un equipo multidisciplinar compuesto por diversos profesionales sanitarios, pudiendo así atajar el problema de raíz y dar con la solución más beneficiosa para el paciente.

¿Qué datos nos revelan?

Gracias a este tipo de análisis podemos conocer inmediatamente distintos parámetros biomecánicos de nuestro organismo:

  • Alineación corporal con respecto al suelo tanto en estática como en dinámica. Gracias a ello podemos saber cómo afecta la pisada a la posición que adoptan estructuras como la espalda, las caderas o las rodillas entre otras articulaciones. Este apartado es esencial a la hora de detectar dismetrías.

  • Movilidad en estática y dinámica de los miembros inferiores, especialmente del pie, así como su morfología. Nos permite analizar elementos básicos como la altura del arco plantar (pie plano o pie cavo) o la posición del pie (pronador o supinador).

  • Fuerza muscular de los miembros inferiores para poder comprobar si existe algún tipo de debilidad o acortamiento que implique un cambio en la pisada.

  • Presiones plantares, es decir, qué zonas del pie reciben mayor porcentaje de carga y qué zonas reciben menos.

 ¿Para qué personas están indicados?

A cualquier persona, sea adulto o niño, deportista o sedentario, con alguna patología o simplemente como método de prevención ante la ausencia de ella.

¿Cuándo se debe realizar un estudio biomecánico?

El estudio biomecánico no se centra solo en tratar el dolor en los pies. A través de él podemos hallar la solución a problemas situados en otros niveles, como las rodillas, las caderas o la espalda. Por ejemplo, hay numerosos estudios que asocian el dolor en la región lumbar con la existencia de un pie cavo (arco plantar elevado), teniendo una excelente respuesta mediante el tratamiento con soportes plantares. Igualmente hay casos de cefaleas que responden bien a este tipo de terapias. Es decir, cualquier molestia puede tener un origen biomecánico ya que el cuerpo es un conjunto y, por ende, puede ser analizado mediante este tipo de estudios.

¿Cómo se realiza el estudio biomecánico o de la pisada?

El estudio biomecánico consta de tres partes bien diferenciadas:

Fases del estudio biomecánico

  • Fase 1: Camilla (paciente tumbado)

Con el paciente tumbado movilizamos las articulaciones de los miembros inferiores y del pie para ver el grado de movilidad de cada una de ellas. Además, se puede analizar la existencia de dismetrías y la alineación de diversas estructuras del organismo, así como estudiar la fuerza muscular de cada pierna.

  • Fase 2: Bipedestación (paciente de pie)

En esta fase el paciente se encuentra de pie. Aquí podemos averiguar qué zonas reciben más carga en la planta del pie o cómo se alinea el cuerpo con respecto al suelo entre otros parámetros.

  • Fase 3: Dinámica

Esta es la fase más importante ya que consiste en ver cómo realiza la marcha el paciente. Esta fase es la que puede marcar el diagnóstico y el tratamiento por el que optemos finalmente.

 ¿Qué tecnología se utiliza?

Estos estudios están compuestos por pruebas manuales y visuales, por lo que no requiere de mucha tecnología. Únicamente necesitamos una plataforma de presiones y un ordenador con los cuales vamos a poder cuantificar los porcentajes de carga, además de poder ver la huella plantar, el centro de gravedad en la pisada o la alineación de las caderas entre otros aspectos. También podemos disponer de pequeños instrumentos de medida, como goniómetros o niveles.

¿Requiere de alguna preparación antes de su realización?

El paciente no necesita realizar ningún tipo de preparación previa al estudio. Solamente, en casos concretos, se le puede solicitar acudir a la prueba con una ropa determinada, por ejemplo, si lo que se quiere analizar es un gesto deportivo concreto con la idea de realizarlo del modo más veraz posible deberá llevar la prenda o prendas en cuestión.

¿Qué siente el paciente durante las pruebas? ¿Y después?

Absolutamente nada, las pruebas son manuales o visuales por lo que en ningún momento se realizan maniobras de carácter invasivo como una inyección, o que conlleven radiación.

¿Existe algún tipo de contraindicación?

Ninguna, es una prueba totalmente segura, no invasiva como decía y sin repercusión en el organismo.

¿Qué datos contiene el informe que recibe el paciente?

En el informe, además de los datos de afiliación del paciente, debe haber una enumeración del listado de problemas que se han detectado en el estudio, además, por supuesto, del diagnóstico y la propuesta de tratamiento. También se le entrega una copia detallada de su huella plantar con todos los parámetros que detecta la plataforma de presiones.

¿Debe repetirse cada cierto tiempo?

Puede repetirse en torno al año o a los dos años tras comenzar el tratamiento a modo de revisión para comprobar si se ha solucionado la lesión y, en caso negativo, modificarlo.

Te puede interesar:

El lumbago o dolor lumbar ¿Cómo prevenirlo o tratarlo?
Pruebas covid

Podología

Consulta podólogo SevillaEstudio de la pisadaHospital HVE

Si lo desea, puede solicitar su cita con nuestros especialistas: 

PODOLOGÍA