Natividad López

Especialista en Dermatología

Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

Alergólogo Sevilla

Los brotes son especialmente frecuentes entre octubre y febrero

La base del tratamiento es una buena rutina de hidratación y cuidado de la piel, y cuando aparece el brote, los corticoides tópicos

Suele darse en niños y mejorar con la edad, pero hasta un 3% de los casos continúan una vez pasada la pubertad

Qué es la dermatitis atópica y qué incidencia tiene

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria cutánea crónica, que se caracteriza por la aparición de lesiones eczematosas en diferentes localizaciones, cuya distribución va cambiando en función de la edad. Aparece de forma predominante en los pliegues, aunque pueden aparecer lesiones en otras zonas.

Afecta en mayor medida a los niños, llegando 15-20%, y, a pesar de que suele mejorar con la edad, hasta un 3% de los casos puede continuar padeciéndola una vez pasada la pubertad. La mayor parte de los casos son diagnosticados en el primer año de vida, pero puede aparecer a cualquier edad.

Causas y factores de riesgo para desarrollar dermatitis atópica

En personas genéticamente predispuestas y con antecedentes familiares de atopia (asma alérgica, rinoconjuntivitis, alergias alimentarias…), existen diversos factores externos que pueden desencadenar brotes, como el contacto con sustancias irritantes, cambios de temperatura, microorganismos, estado emocional…

Asimismo, se han descrito una serie de factores intrínsecos que predisponen al desarrollo de los brotes, como la existencia de una barrera cutánea alterada o la presencia de alteraciones innatas del sistema inmunitario.

Principales síntomas

Los síntomas son fundamentalmente:

  • Xerosis (sequedad de la piel)

  • Prurito (picor)

  • Lesiones eczematosas

Éstas se pueden clasificar en agudas, subagudas o crónicas.

Además de estos síntomas frecuentes, existen numerosos rasgos menores de atopia, como la queratosis pilar, el dermografismo blanco o el pliegue de Dennie-Morgan, entre muchos otros.

Tipos de dermatitis atópica

Más que hablar de tipología podemos decir que existe un cambio en cuanto a la localización y distribución de las lesiones, que va variando con la edad.

1- Dermatitis atópica en la etapa del lactante

Dermatitis en la que existe especial afectación de la región facial, pudiendo aparecer brotes generalizados

2- Dermatitis atópica en la etapa infantil

Con la típica afectación de pliegues (hueco del codo y hueco de la rodilla)

3- Dermatitis atópica del adulto

En la que pueden aparecer otros rasgos, como la afectación palpebral o peribucal (zona de párpados y de la boca) entre otras.

Prevención de la dermatitis atópica

No podemos prevenir el desarrollo de esta enfermedad, pero sí podemos ayudar al paciente a controlarla y a espaciar los brotes. En este punto, son fundamentales las recomendaciones generales en cuanto a adoptar una rutina diaria que utilice productos específicos que, a la vez de hidratantes, impidan la pérdida de agua de la piel.

Recomendaciones

  • Se deben aplicar cremas emolientes después del baño, idealmente con la piel humedecida.

  • Es importante no usar cremas hidratantes sobre las lesiones de eczema, ya que pueden provocar irritación.

  • Realizar duchas cortas, cuya duración no supere los 5 minutos, con agua tibia, sin esponja ni manopla y al salir, se sequen sin frotar.

  • Se recomienda utilizar geles de baño syndet (jabones con un pH parecido al de la piel, que evita la alteración de su barrera protectora).

  • Utilizar ropa de algodón 100%.

  • Evitar el contacto con sustancias irritantes.

  • Evitar los cambios de temperatura.

Cuándo acudir al dermatólogo

El paciente debe acudir al especialista cuando los brotes no se controlen adecuadamente, bien sea porque no responden al tratamiento adecuado o porque sean muy frecuentes o presenten una gran extensión. Asimismo, siempre deben acudir cuando existan dudas sobre la evolución o el tratamiento de la enfermedad.

Diagnóstico de la enfermedad

El diagnóstico es clínico en base a la morfología, localización y distribución de las lesiones. No obstante, en determinados casos puede ser necesario realizar algún procedimiento adicional como la biopsia cutánea, que ayuda a descartar procesos con los que en ocasiones hay que realizar diagnóstico diferencial. Para establecer el grado de severidad, se utilizan diversas escalas que indican si nos encontramos ante un caso leve, moderado o grave.

Posibles tratamientos de la dermatitis atópica

Como hemos comentado anteriormente, la base del tratamiento son las medidas generales de hidratación y cuidados de la piel, ya que pueden ayudar enormemente a espaciar los brotes.

Brotes de dermatitis atópica

Cuando aparece el brote, el tratamiento de primera línea son los corticoides tópicos, utilizándolos tanto en pauta de brote (ciclos cortos de varios días seguidos) como de mantenimiento (dos o tres veces por semana).

Prevención de reincidencias de brotes

Otros tratamientos comúnmente empleados, especialmente para prevenir las reincidencias de los brotes y en los casos en los que no sea conveniente utilizar corticoides tópicos de forma prolongada (región facial, área del pañal en lactantes, etc.), son los inhibidores de la calcineurina. Dentro de éstos podemos encontrar el tacrolimus tópico al 0,03% o al 0,1% en pomada y el pimecrolimus tópico al 1% en crema.

Otros tratamientos

Cuando el tratamiento tópico no es suficiente para poder controlar el brote o prevenir las recaídas, existen otro tipo de tratamientos, como la fototerapia, tratamientos sistémicos (ciclosporina, metotrexato, mofetil micofenolato, azatioprina, inmunoglobulinas intravenosas…) y tratamientos biológicos (dupilumab). La indicación de cada uno de ellos deberá ser valorada minuciosamente por el especialista en Dermatología, analizando cada caso de forma individual.

Cuidados especiales en invierno

Los brotes de dermatitis atópica son especialmente frecuentes entre octubre y febrero, por lo que es fundamental el cuidado de la piel en estas fechas. En ocasiones puede ser útil el empleo de humidificadores, ya que los sistemas de calefacción durante horas hacen que el ambiente sea más seco. Y debe hacerse especial énfasis en la utilización de emolientes específicos a diario, llevar a cabo las medidas generales anteriormente mencionadas y emplear el tratamiento tópico o sistémico indicado cuando aparezcan los brotes.

Curación de la enfermedad

En la mayoría de los casos el pronóstico de la enfermedad es favorable, mejorando el paciente en los primeros años de vida. Respecto a la curación, en algunas ocasiones hay pacientes que, tras un largo periodo sin síntomas, pueden volver a presentar algún brote al cabo del tiempo. No obstante, la frecuencia y el control de los brotes son fundamentales para conseguir esta mejoría.

Te puede interesar:

Prevención del cáncer de piel – carcinomas y melanomas
Protección solar, qué crema usar
Alergia al sol

Dermatólogo Sevilla – Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

Consulta dermatóloga Sevilla

Para cualquier información puedes llamarnos a los teléfonos:  955 038 600 / 954 351 400

Si lo desea, puede solicitar su cita médica con nuestros especialistas en dermatología en Sevilla.