Medicina General y de Familia

Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

Se habla mucho estos días de cómo prevenirnos y evitar los grandes golpes de calor que pueden traer consecuencias muy perjudiciales para nuestra salud. No está de más que insistamos en ello y sobre todo, en la prevención en los colectivos más susceptibles, como niños y mayores.

Niños y mayores ¿por qué estos grupos son más sensibles al calor?

Cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor. Sin embargo, se debe tener especial cuidado con los siguientes grupos ya que es más fácil que puedan padecerlo:

  • Bebés y niños, especialmente menores de 1 año (ya que su cuerpo tiene menor capacidad para regular su temperatura).

  • Bebés que tienen fiebre por otras causas o diarrea.

  • Personas con enfermedades crónicas (afecciones cardíacas, renales o neurológicas).

  • Niños obesos o desnutridos.

  • Personas que tienen la piel muy quemada por el sol.

  • Jóvenes que abusan de bebidas con alcohol y de drogas

  • Personas mayores que se les suele “olvidar ” beber y hay que ofrecerles.

¿Cuándo podemos decir que se da un golpe de calor, cuáles son los síntomas?

El golpe de calor es el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol (insolación clásica) o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación, de forma que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento.

En estas situaciones, el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura por los mecanismos habituales como la sudoración por lo que se produce un aumento de la temperatura corporal. El golpe de calor puede presentarse en el momento o después de varios días de alta temperatura. Es importante estar alerta ante los siguientes síntomas,

Síntomas golpe de calor

  • Sed intensa y sequedad en la boca

  • Temperatura mayor a 39º C (medida en la axila)

  • Sudoración excesiva

  • Sensación de calor sofocant