Juan Manuel Martínez

Especialista en Medicina general del Hospital Victoria Eugenia

Se habla mucho estos días de cómo prevenirnos y evitar los grandes golpes de calor que pueden traer consecuencias muy perjudiciales para nuestra salud. No está de más que insistamos en ello y sobre todo, en la prevención en los colectivos más susceptibles, como niños y mayores.

Niños y mayores ¿por qué estos grupos son más sensibles al calor?

Cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor. Sin embargo, se debe tener especial cuidado con los siguientes grupos ya que es más fácil que puedan padecerlo:

  • Bebés y niños, especialmente menores de 1 año (ya que su cuerpo tiene menor capacidad para regular su temperatura).

  • Bebés que tienen fiebre por otras causas o diarrea.

  • Personas con enfermedades crónicas (afecciones cardíacas, renales o neurológicas).

  • Niños obesos o desnutridos.

  • Personas que tienen la piel muy quemada por el sol.

  • Jóvenes que abusan de bebidas con alcohol y de drogas

  • Personas mayores que se les suele “olvidar ” beber y hay que ofrecerles.

¿Cuándo podemos decir que se da un golpe de calor, cuáles son los síntomas?

El golpe de calor es el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol (insolación clásica) o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación, de forma que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento.

En estas situaciones, el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura por los mecanismos habituales como la sudoración por lo que se produce un aumento de la temperatura corporal. El golpe de calor puede presentarse en el momento o después de varios días de alta temperatura. Es importante estar alerta ante los siguientes síntomas,

Juan Martínez médico de familia Hospital Cruz Roja Sevilla

Síntomas golpe de calor

  • Sed intensa y sequedad en la boca

  • Temperatura mayor a 39º C (medida en la axila)

  • Sudoración excesiva

  • Sensación de calor sofocante

  • Piel seca

  • Agotamiento, cansancio o debilidad

  • Mareos o desmayo

  • Vértigo

  • Calambres musculares

  • Agitación

  • Dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos

  • Dolores de cabeza (sensación de latido u opresión)

  • Estado de confusión, desorientación, delirio o incluso coma o convulsiones

En los bebés, además, se puede evidenciar:

  • La piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal.

  • Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños).

¿Cómo debemos actuar ante un golpe de calor?

Para evitar un golpe de calor en zonas y/o épocas de lastas temperaturas, es importante:

  • Evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso

  • Evitar bebidas muy frías o muy calientes

  • Evitar comidas pesadas

Con los más pequeños:

  • No esperar a que pidan agua. Ofrecerles continuamente líquidos, especialmente jugos naturales. En el caso de lactantes, ofrecer el pecho de manera más frecuente.

  • Vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros o incluso desvestirlos.

  • Bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia.

  • Proponer juegos tranquilos evitando que se agiten.

  • Evitar que se expongan al sol especialmente en el horario del mediodía o bien, protegerlos de sus efectos si no se puede evitar la exposición: con el uso de ropa adecuada (sombreros, ropa de manga larga) y protectores solares adecuados.

  • Mantenerlos en lugares bien ventilados o bien con aire acondicionado (ya sea en casa o lugares públicos) cuando la temperatura ambiente es muy elevada.

  • Nunca permanezca con ellos dentro de un vehículo estacionado y cerrado.

Para todos:

  • Evitar bebidas con alcohol ya que aumentan la temperatura corporal y las pérdidas de líquido. No es conveniente tomar cerveza ante la sed y el calor.

  • Evitar la actividad física intensa.

¿Debemos acudir inmediatamente al Hospital?

Es importante actuar rápidamente. En primer lugar,  se debe intentar baja la temperatura del cuerpo de la persona afectada.

Además es importante:

  • Ofrecer agua fresca (o incluso agua con una cucharadita de sal)

  • Trasladar a la persona a un lugar fresco y ventilado

  • No administrar medicamentos antifebriles

  • No friccionar la piel con alcohol

¿Cómo actuáis los especialistas ante esta patología?

El tratamiento del golpe de calor supone una urgencia vital, ya que su mortalidad es menor si se consigue el enfriamiento del paciente lo antes posible. Por ello es muy importante diagnosticar precozmente el síndrome y sospecharlo en cualquier enfermo con fiebre alta y alteración neurológica.