Héctor Salgado

Especialista en Neurocirugía

Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

Alergólogo Sevilla

El resultado del tratamiento quirúrgico de la hernia de disco se acerca al 100% de efectividad

Se usará anestesia general o anestesia local y sedación dependiendo del tipo de técnica elegidas

¿Qué es la hernia de disco y qué incidencia tiene?

La hernia de disco, como su nombre indica, significa la salida del material (núcleo pulposo) que se encuentra entre vertebra y vertebra y que está cubierto por un anillo fibroso que lo aísla. Esta salida se debe a la ruptura de ese anillo.

Los anillos o discos están situados entre vértebras, desde la segunda vértebra cervical hasta la primera vertebra sacra, a lo largo de toda la columna, por lo tanto, una hernia de disco se puede dar a nivel cervical, dorsal o lumbar, siendo esta ultima la más frecuente, con una prevalencia del 2%.

¿Cuáles son las principales causas y factores de riesgo?

La causa de aparición de hernia más frecuente es el uso cotidiano de estas estructuras. Hay que entender que sobre la columna vertebral recae todo el peso del cuerpo y que, a su vez, es la que permite el movimiento (sentarse, levantarse, desplazamiento, correr, etc). Por tanto, su aparición irá ligada a la de la calidad de nuestras estructuras músculo –ligamentosas de la columna, a la posible presencia de un trauma, y en general al proceso natural de envejecimiento

¿Cuáles son los principales síntomas de una hernia de disco?

La sintomatología de la hernia de disco va a depender del área anatómica en la que se produzca.

Síntomas a nivel cervical

A nivel cervical, puede generar dolor occipital, en la zona posterior del cuello, irradiación hacia uno o dos brazos (braquialgia) y en casos extremos puede afectar también a la medula espinal, en cuyo caso los síntomas podrían comprender falta de fuerza en brazos, dificultad para caminar, acorchamientos de manos de forma intensa, etc.

Síntomas a nivel dorsal

Es bastante infrecuente, y puede producir dolor local, que puede irradiarse como un cinturón por la caja torácica y asimismo, si es de forma severa, puede comprimir la médula provocando, a parte del dolor ya descrito, trastornos sensitivos (hipoestesia), dificultad para la marcha, afectación de esfínteres, como síntomas más habituales.

Síntomas a nivel lumbar

Por último, a nivel lumbar, el síntoma principal es la ciatalgia, que significa la irradiación del dolor lumbar a través del nervio ciático, hacia una o las dos piernas, dependiendo del tamaño de la hernia y la localización de la misma. El área lumbar más habitualmente afectada son los espacios L4-L5; L5-S1 y algo menos, el L3-L4.

¿Se puede prevenir la hernia de disco?

Como decíamos, la hernia de disco es resultado principalmente de nuestra actividad normal y de nuestra genética. Por tanto, el mantener una musculatura cérvico-dorsal-lumbar adecuada, evitar posturas forzadas, evitar levantar pesos de forma inadecuada, evitar hacer deporte sin el conocimiento y el entrenamiento previo, pueden ayudar a prevenir la aparición de la hernia de disco.

¿Cuándo debemos acudir a urgencias?

Si el paciente está siendo tratado, la mayoría de los dolores raquídeos remiten con los tratamientos llamados “conservadores” antiálgicos, antiinflamatorios, relajantes musculares, incluso corticoides. Por tanto, la urgencia solo vendría dada por la mala respuesta a esos tratamientos que cuando persiste en un tiempo de aproximadamente 6 semanas, indica la posibilidad de ser revisado por un especialista.

¿Cómo se diagnostica y qué pruebas se realizan?

El diagnóstico se basa en tres datos orientativos:

1- Información aportada por el paciente respecto al tipo de dolor, tiempo de afectación, respuesta a los tratamientos realizados.

2- Exploración clínica es extremadamente importante, puesto que nos va a permitir valorar directamente la afectación del nervio, poniendo en evidencia la distribución del dolor, el trastorno sensitivo y si hay algún déficit motor.

3- Pruebas complementarias, que son fundamentalmente la Resonancia Magnética, TAC y radiológia simple, preferentemente dinámica.

¿Qué opciones de tratamientos existen para la hernia discal?

Tratamiento conservador

El tratamiento inicialmente es el llamado “conservador”, que incluye antiálgicos, antiinflamatorios, corticoides, etc.

Otros tratamientos

Ante el fracaso del tratamiento conservador, se abre un espectro de alternativas. En primer lugar, están los tratamientos intradiscales (Ozono, Nucleoplastia, Radiofrecuencia intradiscal, etc.). Estos tratamientos son efectivos, siempre y cuando la indicación sea precisa, ya que no son válidos para todos los tipos de hernias. En segundo lugar, podemos optar por la cirugía de le hernia discal.

Cirugía de la hernia discal

La cirugía de le hernia discal ofrece diversos tipos de intervención como:

1- Disectomía 

Se utiliza la disectomía o resección del tejido herniado como técnica estándar y más utilizada hasta la fecha.

2- Endoscopias o técnicas mínimamente invasivas

Existen otras técnicas surgidas recientemente (mínimamente invasivas) como la endoscopia transacral, endoscopia transforaminal, endoscopia translaminar.

Ambas técnicas deben ser realizadas por médicos especialistas en cirugía de columna, y mucho más aún en las técnicas endoscópicas, que requieren un entrenamiento muy especial.

¿En qué consiste la intervención quirúrgica?

El objetivo principal es eliminar el tejido herniado y liberar las estructuras nerviosas afectadas y como hemos dicho existen distintas opciones. La decisión del tipo de intervención va a depender de las características de la hernia, del nivel en que se encuentra, de las facilidades para el abordaje, y fundamentalmente del criterio del especialista, ya que este aspecto es esencial para obtener un resultado óptimo.

Tipo de anestesia

La intervención se realiza con anestesia general, aunque en los casos de técnica mínimamente invasiva, como la endoscopia, se utilizará una sedación y anestesia local.

Tiempo de la operación

El tiempo quirúrgico depende del procedimiento utilizado, pero normalmente fluctúa entre 1 o 2 horas. Sin duda alguna, la tecnología ha ayudado para que la intervención quirúrgica sea lo más segura posible.

¿Cómo es la recuperación tras la operación?

Normalmente, el paciente sale ya está despierto en la sala de postoperatorio y se le administra medicación para el dolor postquirúrgico.  La estancia hospitalaria varía, dependiendo del tipo de cirugía.  En los casos mínimamente invasivos (endoscopias- cirugía tubular) el paciente puede ser dado de alta el mismo día.  En el caso de la microdisectomía permanece aproximadamente 24 horas. Aunque dependerá de cada caso, el paciente puede deambular prácticamente a las pocas horas de haberse intervenido.

¿Es total la recuperación tras la cirugía? Postoperatorio 

El resultado del tratamiento quirúrgico de la hernia de disco generalmente es muy bueno. Las estadísticas indican que en muchos casos se acercan al 100% de efectividad.

No obstante, en la recuperación influirán diversos factores como:

  • El criterio quirúrgico por parte del cirujano sobre la técnica apropiada.

  • La existencia de otras alteraciones osteomusculares que acompañen a la presencia de hernia de disco.

  • La ausencia de complicaciones postquirúrgica.

¿Qué posibles complicaciones pueden darse?

Las complicaciones pueden ser ninguna o varias. En la intervención quirúrgica pueden darse afectación de la dura madre, afectación del nervio emergente, sangrados excesivos, etc. Todas ellas pueden ser resueltas en el mismo acto de manera satisfactoria.  Ya en el postoperatorio, las complicaciones más frecuentes suelen ser dolor residual, infección de la herida quirúrgica o fibrosis postquirúrgica, que es un fenómeno de cicatrización anómala en el lecho quirúrgico. Estas dos últimas podrían requerir una nueva intervención.