Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

La psicología y las enfermedades

La disminución del estrés, por ejemplo, influye favorablemente en los pacientes con hipertensión arterial o diabetes

Afortunadamente el psicólogo se está alejando de los tópicos y está empezando a formar parte del elenco de los profesionales de la salud. Cada vez más personas acuden al psicólogo para afrontar alguna patología o simplemente para buscar orientación sobre algún tema en concreto.

Trastornos como fobias, ansiedad, retraso madurativo o trastornos de personalidad, entre otros, son algunos de los motivos que suscitan la mayor parte de las visitas al psicólogo.

Mª Carmen Arroyo e Ismael Saquete, ambos Especialistas en Psicología del Hospital Victoria Eugenia, atienden a nuestras preguntas en la siguiente entrevista en la que esclarecen la importancia del psicólogo en el tratamiento de muchas patologías.

 

¿Existen aún tópicos y prejuicios a la hora de acudir al un psicólogo?

M.C.A.: Afortunadamente los tópicos se van diluyendo en la medida que la figura del psicólogo se va haciendo más familiar, como alguien que forma parte del elenco de profesionales de la salud, que ayuda a quienes sufren y que, por ello, está presente cada vez en más ámbitos.

IS.B.: Tópicos como la autosuficiencia, “¡Yo tengo todo bajo control!”, “¡Puedo arreglarlo por mí mismo!”, nos puede hacer desechar la opción de solicitar ayuda profesional ante circunstancias adversas que alteran nuestro bienestar. Esto entronca directamente con otro de los mitos, “¿en qué me puede ayudar un desconocido?”. En multitud de ocasiones es ese desconocido el que favorece un clima donde la expresión de lo que nos preocupa encuentra un lugar de manifestación exento de juicios y evaluaciones moralizantes.

“No se como lo solucionaré, mejor me voy a dar un poco de tiempo”, es otro de los ejemplos. Este crea la falsa ilusión de la solución del conflicto cuando, en realidad, solo lo agrava.De igual manera existen quejas sobre la pérdida de la identidad personal.

“En ningún momento la terapia tiene como objetivo cambiar la esencia de las personas, solo persigue modificar aquellas ideas, sentimientos o conductas disfuncionales que generan malestar”

M.C.A.: Estas reticencias que hemos citado nosotros los psicólogos tratamos de deshacerlas en cuanto informamos de nuestra intención profesional y transmitimos confianza y ante todo, normalidad.

¿Cuál es el perfil habitual del paciente que acude a consulta?

M.C.A./I.S.B.:  El amplio bagaje de nuestro recorrido profesional nos ha permitido hacer frente a los más variados pacientes.  Dentro de la psicología infantil nos hemos encontrado con trastornos como las fobias, victimas de Bullyng, retraso madurativo y trastornos de ansiedad. De igual forma, también los problemas de rendimiento escolar, las conductas inapropiadas en las diferentes áreas de la convivencia diaria, el déficit de atención o la dislexia, son algunos ejemplos de nuestro quehacer diario.

En el área infantil y juvenil los problemas de rendimiento académico, consumo de sustancias, los problemas de relación social y trastornos de la personalidad, conforman el espectro de las demandas más frecuentes.

Ya en adultos, son más frecuentes trastornos psicóticos (esquizofrenia), los trastornos de la personalidad, trastornos alimentarios, moving y los problemas de pareja o de familia.

También son muy frecuentes los casos de personas que precisan asesoramiento por temas concretos sin presentar ninguna patología psicológica.

¿De qué depende el éxito de la terapia y los buenos resultados?

M.C.A.: Tanto de la confianza y sinceridad que les trasmites a los pacientes como de la actitud inicial con la que éstos vengan. Si alguien viene inducido o incluso obligado, presentará unas resistencias iniciales que requieren