Fernando Hernández Utrera

Neumólogo en Sevilla

Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

fisioterapia infantil

GRIPE

  • Afecta del 5 al 20% de la población

  •  Aumenta la mortalidad en personas con enfermedades previas y en mayores de 70 años

  •  La VACUNA, como mejor fórmula de prevención

¿Qué es la gripe?

La gripe es una enfermedad infecciosa muy común y contagiosa, causada por el virus conocido como influenza con varios tipos A, B y C. Se adquiere a través de la exposición a las secreciones respiratorias (tos, estornudos, etc.) de otro paciente infectado de forma directa o indirectamente a través de las manos previamente contaminadas. Una de las características de este virus es que posee la capacidad de mutar antigénicamente lo que nos obliga a reactualizar las vacunas de forma anual.

Su importancia viene determinada porque afecta a una gran cantidad de población causando epidemias invernales que llegan a infectar del 5 al 20% de las personas. Y porque aumenta la mortalidad en personas con enfermedades previas y en el grupo de edades extremas de la vida, siendo los más afectados los mayores de 70 años.

Síntomas

Tras la exposición a las referidas secreciones, el virus se replica en las células de   las vías respiratorias. Los síntomas de la gripe comienzan tras 18 a 36 horas de incubación y de forma brusca:

  • Fiebre elevada de 39 y 40ºC contínua de 3 días de duración con la característica de presentar un descenso con reaparición a las 12 horas para desaparecer a las 24 horas.

  • Dolor de cabeza.

  • Dolor retroocular.

  • Mialgias importantes en pantorrillas y zona lumbar.

  • Los síntomas como tos y molestias nasales suelen estar presentes pero son menos llamativos.

  • En general el paciente se encuentra postrado y precisa guardar cama de 3 a 5 días.

Este cuadro clínico característico en un ambiente epidemiológico adecuado es suficiente para realizar el diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento de la gripe, una vez que se ha presentado el cuadro, es fundamentalmente sintomático.

  • Reposo en cama.

  • Ingesta de líquidos.

  • Analgésicos-antipiréticos como paracetamol, ibuprofeno, desaconsejándose el ácido acetilsalicílico en menores de 18 años por la posibilidad de aparición de un síndrome neurológico denominado de Reye.

  • Los antibióticos no están indicados desde el principio y sólo  se usarían cuando el médico lo aconseja por la aparición de complicaciones.

  • Otros medicamentos como los antitusivos y descongestivos nasales, pueden usarse durante un corto periodo de tiempo para mitigar dichos síntomas.

  • Existen fármacos antivirales que administrados tempranamente, mejoran el curso de la enfermedad.