Ángeles Prada

Directora médica del Hospital

Unidad de Medicina del deporte

Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

Ángeles Prada - Hospital Cruz Roja Sevilla

El calor: respuesta fisiológica y patología derivada

No sólo la elevada temperatura ambiental, propia de la estación estival que se acerca, sino lugares masificados, ingesta de comida y bebida hipercalóricas y vestuario y calzado manufacturados con material sintético, contribuyen a aumentar la temperatura corporal.

A los factores externos mencionados, se añaden mecanismos endógenos o internos, tales como procesos metabólicos y orgánicos (entre otros: “hacer la digestión”), emociones fuertes y nerviosismo, así como  ejercicio físico . Baste como ejemplo de lo último que si un varón de 70 kg de peso, en reposo, tiene una capacidad calórica de 58 kcal/hora, con actividad física alta llega a elevar aquella hasta 1000 kcal/hora.

Por cada grado centígrado que se incremente la temperatura corporal aumenta un 13 % el metabolismo celular; con una temperatura corporal de 40 grados centígrados, se eleva nuestro metabolismo celular alrededor de un 50%. Y si sigue aumentando aquella, comienza la muerte celular.

El cuerpo humano se defiende del riesgo del calor con varias respuestas fisiológicas:

  • Espiración

  • Vasodilatación responsable de posible cefalea, hipotensión arterial y rubicundez, entre otros.

  • Sensación acusada de sed y apetencia por alimentos menos calóricos y ricos en minerales, vitaminas y agua.

  • Ahorro de pérdidas fisiológicas de agua, con disminución de diuresis.

  • Transpiración profusa y dilatación de poros cutáneos, principal mecanismo corporal de eliminar calor corporal