Ángeles Prada

Directora médica del Hospital

Unidad de Medicina del deporte

Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

fisioterapia infantil

El ejercicio es fundamental para la salud de todos, hombres y mujeres. La mujer por sus características anatómicas y por los sobreesfuerzos a los que se ve sometida por su sexo (embarazo y parto), requiere tener una especial atención sobre determinadas zonas corporales a la hora de la práctica deportiva.

¿Qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico es un grupo de músculos (periné), limitados por las nalgas, los muslos, y la pelvis, que proporcionan el sostén a toda la parte baja del abdomen: vejiga urinaria, útero o matriz e intestino delgado en su región más inferior.

Causas del debilitamiento del suelo pélvico

Existen muchas causas que debilitan los músculos del suelo pélvico como:

  • El embarazo

  • El parto

  • El ejercicio físico inadecuado

  • El envejecimiento.

El embarazo y el parto constituyen la principal causa del debilitamiento. Cuando la mujer está embarazada, la presión intrabdominal aumenta a medida que el bebé aumenta de peso y tamaño, y así, el suelo pélvico debe realizar un esfuerzo mucho mayor.

Mayor riesgo:

El riesgo de lesionar esta musculatura es mayor :

  • Si se trata de niños de elevado peso al nacer o son partos prolongados

  • Si ocurren desgarros durante el parto

  • S existe una recuperación postparto insuficiente o mal dirigida

Ejercicios para fortalecer el suelo pelvico

ejercicio-mujer

Deporte durante el embarazo

Recomendaciones si no eres deportista

En el embarazo es beneficioso practicar ejercicio para mantenerse en forma, pero si no hay costumbre y entrenamiento mínimo previo, no es el momento de iniciar ejercicios intensos.

Antes de iniciar un programa de ejercicio físico hable con su médico especialista.

Los motivos evidentes para no hacer ejercicio incluyen cualquier hemorragia genital o si tiene historia previa de parto prematuro. Si  no tiene enfermedades graves, puede hacer ejercicios suaves como caminar o nadar.

La natación es un ejercicio muy bueno para las embarazadas, así como el ejercicio aeróbico suave, pasear o bailar. El ejercicio mejora el tono muscular, la capacidad ventilatoria pulmonar y la sensación de bienestar.

En la gestación es muy importante una buena hidratación durante y después del ejercicio al aire libre si las temperaturas son altas o hay un alto grado de humedad. La deshidratación es una complicación grave tanto para la madre como para el feto.

Recomendaciones para mujeres deportistas

Las mujeres que son deportistas desde antes de su embarazo pueden mantener el mismo ritmo hasta el quinto mes de gestación si no hay riesgo de traumatismo abdominal y si no existe contraindicación por parte de su obstetra.

No obstante, la capacidad respiratoria se limita durante la gestación por la ocupación de la cavidad abdominal que limita los movimientos respiratorios, también por la reducción de la tasa de glóbulos rojos y el aumento del peso materno. Estos cambios limitan poco a poco la capacidad física en relación con su situación antes de la gestación.

Ejercicios y deportes no recomendados durante el embarazo

No son aconsejables durante el embarazo los siguientes deportes:

  • Los ejercicios violentos y el entrenamiento de alta competición.

  • Deportes que implican riesgo como esquiar, montar a caballo, deportes competitivos, gimnasia intensa, etc.

El ejercicio muy intenso reduce la oxigenación fetal y puede interferir con  la nutrición y crecimiento del bebé. Cualquier hemorragia, aparición de contracciones y patología de la gestación obligan a suspender el ejercicio físico.

 

Ejercicios beneficiosos durante el embarazo, parto y postparto

Durante el embarazo

Durante el embarazo es recomendable la realización de ejercicios aeróbicos, ya que estos producen grandes beneficios: movilización de gran cantidad de grupos musculares, menor probabilidad de contracturas musculares, activación de la circulación sanguínea en miembros inferiores, disminución del riesgo de desarrollar varices durante el embarazo, menor producción de edemas (hinchazón) en las piernas, aumenta el consumo de calorías  y produce sensación de bienestar.