Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

Su situación obligó a ingresarla en la UCI diez días

Hoy se va por fin a casa después de luchar incesantemente por su vida

Edi ingresó en nuestro hospital hace más de un mes aquejándose de dificultad para respirar por una neumonía que afectaba a sus dos pulmones, provocada por la COVID-19.

Antes, en su casa, estuvo aislada con su marido ya que ambos se contagiaron. Al encontrarse peor, acudieron al Servicio de Urgencias del Hospital juntos y a ambos se les ingresó en la misma habitación.

Mientras Miguel, su marido, evolucionaba bien estando a los pocos días fuera de peligro y respirando casi con normalidad, Edi no mejoraba. Al contrario, cada día le costaba más respirar y sus saturaciones de oxígenos en sangre iban cayendo.

Su situación obligó a ingresarla en la Unidad de Cuidados Intensivos para recibir otro tipo de tratamiento de ventilación mecánica no invasiva (VMNI) pero Edi no era muy partidaria. Pero entre sus familiares y el equipo médico logramos convencerla de que era lo más acertado y finalmente, accedió.

Desde entonces, Edi estuvo completamente dormida durante 10 días que fue el tiempo que tardaron sus pulmones en reponerse lo suficiente para poder respirar sin la ayuda de las máquinas. Poco a poco fuimos despertándola hasta que pudo regresar a planta más despierta e independiente de todo equipo mecánico de ventilación.

Sin embargo, lo tuvo que hacer en el área de aislamiento ya que su carga viral seguía siendo muy alta. En esa habitación seguía evolucionando bien.

A los 10 días y después de los análisis que evidenciaron que ya no tenía capacidad de contagiar, pudimos trasladarla a una habitación normal donde, por fin, pudo estar acompañada de sus familiares más cercanos.

Desde entonces, todo ha sido mejorar. Cada día come más y mejor. Ya se levanta y va andando al baño. Pronto volverá a su vida normal.

Hoy por fin se va a su casa y tendrá que volver a ver a nuestro médico de Medicina interna, la Dra. Gallego, para que siga vigilando su evolución.

Todo esto ha sido posible en primer lugar, gracias a Edi, con sus ganas de vivir y la confianza que depositó en nosotros al ponerse literalmente en nuestras manos para que “hiciéramos lo que teníamos que hacer”.

Ahora ella no recuerda nada de esto. Es lo bueno que tiene la medicación que se ha utilizado, porque han sido días muy duros en la UCI. Por otra parte, gracias a su familia, a su confianza y paciencia y por supuesto, gracias al gran equipo humano y profesional del Hospital. Médicos que con cariño le supieron aconsejar y convencer de que le permitieran hacer lo que su salud necesitaba en cada momento, enfermeros y auxiliares con su trabajo tan profesional y cariñoso, celadores y limpieza, y personal de cocina que le traían los dulces que es lo que a ella más le gusta y a todas las condiciones que se han reunido en este caso para hacer de este nuestro gran éxito de Navidad.